dijous, 8 d’abril de 2010

Costa Concordia: crucero por el Mediterráneo

No era de cruceros y sigo sin serlo, pero lo cierto es que la experiencia vivida esta Semana Santa ha estado bien. Hay quien elige hacer un crucero por el simple hecho de viajar en barco, nosotros nos centramos en el itinerario. Aunque siendo siete a opinar era difícil ponernos todos de acuerdo, el objetivo común seguía tres premisas: ciudades no muy grandes, siempre cercanas al mar y a las que no hubiéramos ido.


Salida de Nápoles, con el Vesúbio y la luna de fondo


Esto descartaba Roma, Florencia o Niza. Ir a Roma, parada típica de los cruceros por el Mediterráneo, es una tontería: el puerto queda lejos, con lo que el traslado vale una pasta y se pierde un tiempo precioso, una vez en la ciudad es imposible abarcarla en 4 horas y además Roma se merece un viaje entero.


En plena actividad


Los datos del viaje los resumo en tres apartados: crucero, compañía, más las cinco paradas.
Crucero: Ya he avanzado los trucos para elegir un buen itinerario, a partir de aquí hay cosas a tener en cuenta. Para mi un crucero es algo parecido a un Interrail, aunque si bien, en uno no comes demasiado, en el barco te pones las botas. Pero a nivel turístico es parecido, te sirve para echar una ojeada a las ciudades y decidir si ya has visto suficiente o si vale la pena volver. El barco se mueve, hay momentos en que apenas te das cuenta de estar navegando pero hay otros que sí; es cierto, de todas formas que nadie se mareó. No quiero entrar en detalles para no parecer un déspota, pero con 3000 personas hay gente de todo tipo, y con esto lo he dicho todo. Las áreas para fumar están muy delimitadas y la verdad es que afortunadamente es algo que no nos molestó (estoy hasta los hue…vos de ir a habitaciones de hotel que huelen a tabaco). En definitiva que a pesar de mis reticencias, vale la pena probar y quien sabe si algún día repetiré, aunque nunca en pareja, siempre en grupo, un crucero no tiene nada de romántico.


Estas frutas son freak o es cosa mía?


Compañía: Nuestra primera opción fue MSC, pero no había plazas (habíamos descartado ciertas marcas por malas recomendaciones), poco después Costa Cruceros ofreció un recorrido parecido y de esta compañía sí nos habían hablado muy bien, sin duda una de las mejores. Pues bien, no sé si tuvimos mala suerte o si es siempre así, pero el pack El Corte Inglés Viajes + Costa Cruceros, se acerco más al lamentable que al excelente. Hubo unos lapsus de información importantes por parte de ambas compañías que nos hizo estar desorientados los dos primeros días, como ejemplos podría poner: la agencia no proporcionó una información clara acerca del punto de salida del crucero, nos hizo rellenar unos papeles que estaban totalmente obsoletos, y alguna cosilla más; en el barco los problemas no se acabaron, la reunión informativa se hizo antes de la hora límite de embarcar, con lo que los que subimos a última hora no supimos de la misma hasta dos o tres días más tarde cuando la encargada de darnos la información pasó por nuestra mesa y nos recriminó ante nuestras quejas, no haber estado en una reunión que se hizo cuando nosotros todavía estábamos en casa. Muy poco profesional cuando quien ofrece información es incapaz de pedir disculpas, y de lo que es peor, de no solucionar absolutamente nada y liarla todavía más.Aprovecho que estoy en racha para recriminar tres cosillas más que son muy particulares, pero probablemente muchos también opinan parecido. El barco es espantoso, parece mentira que unos se gasten tanto dinero en decorar algo que para entendernos sería como Las Vegas, pero en hortera (parece una redundancia, pero no lo es, si consideráis que las Vegas es hortera, pues multiplicarlo por dos), y lo que es peor, si lo hacen así es porque al menos la mitad del barco lo valora, “tócate los huevos”.

De todo el barco, y mira que había por elegir, lo que más nos sorprendió fueron estas lámparas con forma de espermatozoides entrando en el óvulo que cambiaban de color! Le tapo los ojos a Batman no sea que se asuste.

Se puede comer a todas horas y sin límite, pero siendo Costa Cruceros una compañía italiana, uno se espera algo más de calidad en las pizzas, había solo dos: una margarita y otra que era sólo pan y queso, un poco triste. Sea como sea, me puse las botas.
El careto es de desayuno, a pesar de estar tomando una tortilla con bacon todavía estábamos clapados.

Y finalmente para el tema deporte, el gimnasio estaba bastante bien, pero la pista de jogging era muy corta, apenas 150 metros, así que di mil vueltas, y la cancha deportiva tenía unos horarios demasiado estrictos y que coincidían muchas veces con el tiempo de turismo, y no con las estancias en el barco (recomiendo llevarse una pelota de casa).
Mi madre y Bea quemando pizzas

Hechas ya todas las críticas y una vez los ojos se acostumbran a lo que verán durante siete días, en general la nota del crucero es más o menos un bien (y más teniendo en cuenta que no pagué yo!), la comida de la cena, considerando que sería un equivalente a una boda de más 2.500 personas cada día, está muy bien, con cantidad y variedad a elegir cada noche, y aunque el servicio es inevitablemente lento tampoco hay ninguna prisa. Los trabajadores del barco son eficientes y la verdad es que siempre respondían a nuestras peticiones tan bien como podían, y es muy destacable que limpiaban a todas horas, así que todo estaba impecable. Los espectáculos no están mal, aunque podrían ser mejores y sobretodo las piscinas y jacuzzis son un buen pasatiempos.

Primer desayuno en la habitación, que la verdad es que era más que correcta y lo menos hortera de todo el barco (por suerte, así no tuvimos pesadillas).

Si uno es consciente del tipo de viaje que está haciendo lo puede pasar muy bien, y esto es lo que hice yo, intentando aprovechar la mayoría de servicios que ofrecía el barco, especialmente la cocina.
La anécdota: Como dije MSC era nuestra primera opción y curiosamente hicimos la mitad de viaje junto a su barco, que parecía algo más grande y sobretodo menos hortera. Con la finalidad de ratificar o no esta información le pregunté a un grupo que viajaban en el otro barco que qué tal estaba y uno de ellos salta y me dice: “¡es precioso, todo lleno de moqueta y colores!” ante esta información mis oídos dejaron de captar señal, ya que todo lo que me dijera carecía de valor científico, de credibilidad, o para decirlo de otra manera, sus criterios no coincidían con los míos, así que no tenía sentido seguir.
Con siete días vas conociendo a la gente del barco, te fijas en los diferentes estilos y pasas el rato viendo lo que hacen los demás. Teníamos: un corredor de élite que se pasaba el día en la cinta, una pareja de italianos en la que ella estaba bastante mejor que él (como suele pasar, no nos engañemos) y como consecuencia de ello parecía que a ella se le iban los ojos hacia uno de los animadores del barco, y también se le iban los ojos a una chica que aunque parecía viajar con su novia juraría que le iba tanto la carne como el pescado, miles de cruces (en la foto una que era un cruce perfecto entre la guapa de las Virtudes y la Guillén Cuervo), y así un largo etcétera.

Quizás en foto no se ve el cruce, pero os aseguro que se parecía y todos coincidimos.


De las paradas hablaré en el próximo post, vistamos por este orden: Marsella, Savona, Nápoles, Palermo, Túnez y Palma de Mallorca.

5 comentaris:

Dioni Tulipán ha dit...

Molt bé Pau !!!

Creo que me has convencido:
El RARO eres TU :-))

Espero que "2500 personas" fuera 'un decir', ¿verdad?

De todas formas, tu no necesitas mucho espacio para tu deporte favorito.... con tan solo 1 metro por dos metros puedes hacer las flexiones...

Ha sido interesante. A ver si el año que viene pueda compararlo con mis observaciones en situ.
Una pregunta indiscreta (si bien no pagaste tú): ¿Podrías orientarnos sobre el precio aproximado?

Saludos,
Dennis.

Pau ha dit...

Hola, pues en el barco iban unos 3.000 pasajeros, así que como mínimo 2.500 cenaban en el restaurante.

En cuanto al precio no lo controlé muy bien y además depende mucho de la habitación, pero creo que el billete era algo más de 1.000 euros y a partir de aquí las bebidas, las excursiones y todas las comidas fuera del barco.

Ya nos contarás si lo haces, y si es así hablamos antes y te cuento interioridades

Dioni Tulipán ha dit...

He vuelto a leer tu crónica :-)
En un par de años podrás decir a Guillem que tú también estuviste...

Pau ha dit...

qué fuerte!!

Pau ha dit...

De hecho, él también estaba

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