dimecres, 18 de març de 2009

Egipto en marzo

1 euro!!! Esto es lo que más oyes en Egipto, y es uno de sus muchos encantos: regatear, discutir, calcular, reír… todo esto se junta en el arte de comprar y vender en los bazares, cogiendo un taxi o hasta con el propio guía.
Pero es evidente que nuestro viaje fue mucho más que esto. Mi segunda visita al país de los faraones seguía el mismo programa que hace diez años: cuatro días de crucero por el Nilo y tres en el Cairo. Nuestra primera opción fue viajar con Royal Vacaciones, que ofrecía un programa interesante, buenos precios y la posibilidad de elegir la categoría tanto de la motonave como del hotel (además confirmándolos, ya que otros operadores te ofrecen sólo la posibilidad de elegir categoría). El caso es que la agencia de viajes (XLviatges) nos proponía la alternativa de hacer lo mismo pero con la visita de Abu Simbel de noche. Era realmente atractivo, aunque el barco me pareció excesivamente simple (sospecha que se cumplió al llegar). Así pues y después de confirmar hotel en el centro (Semiramis) reservábamos el viaje de Dahab travel.
Los primeros problemas llegaban ya antes de salir cuando nos comentaban que el vuelo de ida era con escala en Madrid y posteriormente, hicieron lo mismo con el de vuelta. Sea como sea el lunes empezaba nuestro viaje. A la llegada a Luxor, ya avanzada la noche primer trámite caótico, el visado, te ayudan a hacerlo pero lo que aparentemente cuesta 15 euros (eso pone en el sello), acaba teniendo un precio de 34 más 35 de propina que nos piden sin excesiva explicación en el traslado hacia la motonave (se ve que se da antes del servicio así que independientemente de si se está o no satisfecho con el mismo).
La motonave es cutre (Nile Treasure), no se puede negar, pero sobretodo porque está un pelín vieja, también es justo decir que estaba limpia y que cubrió todas nuestras necesidades, tanto la habitación (pequeña pero correcta) como la terraza y el restaurante (el desayuno era justito pero nos gustaron tanto las cenas como la comidas). Primer consejo: cuando se ven los barcos en la página web es difícil saber si están bien o no (no sabes si las fotos tienen 1 o 10 años) y una buena manera de ver la modernidad de la motonave es el tamaño de las ventanas: los más recientes las tienen más grandes, normalmente llegan al suelo de la habitación (aquí estan bien referenciadas http://www.nile-cruise-egypt.com/). También hay que intentar tener un camarote más bien alto para evitar el ruido de los motores.

La primera noche será la única que dormiremos poco, y no tanto por el clima, siempre bastante agradable, sino porque el barco zarpa a las 12.30 y en Luxor hay mucho que ver. Por cierto aquí la Dahab nos da la tercera sorpresa, aunque por desgracia prevista, nos habían asegurado que dentro del programa entraba la visita al templo de la reina Hathshepsut (o “hacer surf” según alguno de los compañeros del grupo), y resulta que no, que va aparte, con suplemento de 20 euros por persona (la entrada no llegaba a 3€) y encina tenemos que entrar todos. En ese momento conocemos a Marta y Ester que habían empezado su viaje en el Cairo y que ya estaban un poco hartas de dichos suplementos. Con ellas pasaremos buena parte del resto del viaje por el Nilo y la verdad es que fue agradable. Además me da la sensación que el tiempo es justo y al incluir esta visita perdemos tiempo para el Valle de los reyes y allí nos obligan a visitar las tres tumbas más cercanas perdiéndonos la que más me gusto hace diez años, la de Tutmosis III.
Sea como sea a media mañana empezamos el crucero, comida y cuatro horitas de navegación. Es realmente un viaje genial, en el que se combina perfectamente la cultura de las visitas a los templos con el relax en la terraza superior del barco viendo la vida de las orillas del Nilo. Cuando uno está en un hotel, si te quedas a disfrutar de él tienes el remordimiento de no estar visitando la ciudad, pero de crucero, no teníamos ninguna obligación y las decisiones eran, “me pongo en la sombra o en el sol”, “tomo una cocacola o no”.


Los vendedores en la esclusa, los templos de Edfu y Kom Ombo, el recorrido en general depara maravillas que hay que vivirlas y no contarlas. Dos días después llegamos a Aswan donde pasamos los dos últimos días de crucero. El primero de ellos lo dedicamos a Abu Simbel, y la razón por habernos decantado por Dahab y no otra compañía, ya que ofreció la posibilidad de ver el espectáculo de Luz y color. Los que salen por la mañana, a las 3 de la madrugada, pueden ver el templo iluminado por los primeros rayos de sol, cosa que tiene que ser espectacular. Nosotros salimos a media mañana y después de unas tres horas de bus (no muy pesadas), llegamos a Abu Simbel. El sol ya no ilumina la pared principal, cosa que perjudica especialmente las fotos, pero tanto el interior y el exterior como el pensar que lo han movido desde el fondo del valle para que las aguas no lo cubriesen son interés suficiente para ese pequeño handicap. Y más lo es cuando alrededor de las 7 de la tarde empezábamos a ver el espectacular montaje de luz y sonido. Sólo eso compensa los problemas que hemos tenido con el mayorista.
El pueblo nubio es un extra más en el programa (35 euros), pero la oferta es amplia (camello, paseo por el pueblo, visita de una escuela y tatuaje de hena) y la verdad es que nos lo pasamos muy bien. Está muy condicionado por el turismo, pero vale la pena.
La llegada al Cairo nos depara la enésima sorpresa, esta sí que totalmente inesperada, y muy mal gestionada por el representante del aeropuerto, ¡qué rancio Dios mío! El caso es que de todo el grupo, nosotros éramos los únicos que teníamos el hotel confirmado desde Barcelona, pero al llegar al aeropuerto todos tienen donde dormir menos nosotros. Así que todos al bus y hacia la zona de las pirámides. En el Cario hay dos grandes áreas de hoteles: en Gizeh, al lado de las pirámides y a 30 minutos del centro, o en el mismo centro, dónde nosotros queríamos y teníamos (para mi es clave para después poderse desplazar tranquilamente en taxi o para salir a tomar algo por la noche, ya que en las pirámides no hay nada y el barrio es demasiado cutre). Después de mucho discutir y de dejar al resto del grupo en sus hoteles, un miembro de Dahab nos lleva en su coche al Semiramis intercontinental, llegamos a las 2 de la madrugada, cansados, agobiados por el rato que hemos pasado, pero por fin en el hotel que queríamos, casi se nos caen las lágrimas al ver el espectacular hall o las habitaciones, y eso que lo mejor, el desayuno, todavía estaba por llegar.

Los dos días en la capital nos cunden mucho, el primero: pirámides, museo y sesión de piscina y gimnasio para relajarnos (disfruto de jacuzzi, bañera de agua fría y baños de vapor los dos días). Por la noche contratamos una visita nocturna del Cairo, que nos muestra en petit comité (nosotros tres y dos chicas más de Salamanca que empiezan su viaje) el barrio antiguo camino de Jan al Jalili, entramos en una mezquita ya cerrada, vemos una familia en el Barrio de los muertos, tomamos un té en el bar de los espejos y terminamos con una cena a orillas del Nilo (todo por 30 euros). El día siguiente, ya por nuestra cuenta y previa negociación con los taxistas, visitamos el barrio copto (pse), la Citadela i Jan al Jalili, donde se ha instalado un tal Jordi que rompe todos lo precios del mercado. Resulta que a cambio de ciertos favores a la policía, éstos te escoltan hacia su tienda donde quizás se pagará un pelín más por alguna cosa, pero no se tiene que regatear; preguntad por él a la policía que custodia el mercado. Hay que avisar, también que regateando en cualquier parada se pueden conseguir precios hasta mejores, de hecho eso es lo que tienen los mercados egipcios, pagues lo que pagues por algo, siempre encontrarás luego lo mismo más barato, pongo algunas referencias de precios (aunque no siempre llegamos a ellos).
- Escarabajo mediano (3 o 4cm): 1euro
- 5 o 10 escarabajos pequeños: 1euro
- Pashminas curradas: 20 libras (3 o 4 euros)
- Pashminas simple: entre 1 y 1,5 euros
- Camisas: 3euros (camisetas no compramos pero creo que con 1euro bastaba)
- Chilabas: de 5 a 10 euros según la calidad, hay muy diferentes
- Chilabas niños: 3 euros
- Muestras de diferentes especias: 1euro
- Piezas de madera: de 1 a 3 euros.
- Taxi: de 10 a 15 libras, por el Cairo
- Agua: 1 euro la botella grande.
En casi todo esto, la oferta inicial no baja de los 10 euros.
Otra lista interesante que podría hacer, es de las ocurrencias y frases que van diciendo, del estilo de “hasta luego lucas”, “tienes unos bonitos…. ojos” o “Barcelona es bona si la bossa sona” pero vale la pena oírlas y reírte con ellas.

Finalmente también es de utilidad (además de culturalmente muy satisfactorio) conocer algunas de las palabras básicas para relacionarte con los del país, básicamente (i escritas fonèticamente) son claves:
- Salam Aleicum=Hola
- Ma'ar Salam=Adios
- Shucran=Gracias
- Mafish mushkela=Ningún problema (algo así como el Hakuna matata)
- Habibi=Amigo, cariño
- Y si alguien va en plan romántico "Ana hacbac" quiere decir "Te quiero".
Creo que nos tocó un buen guía Mohamed que nos contó mucho de la historia tanto antigua como actual (eso es de agradecer) de los templos y de su país, aunque en algunos momentos nos sentimos agobiados con el tiempo (especialmente en las pirámides) e insistió demasiado en las ofertas extra de la agencia (está claro que es una fuente importante de ingresos, no declarados). Además aunque ya es de esperar, sigo sin estar de acuerdo que nos lleven a casas de papiro o esencias sin avisar; son interesantes, pero tendrían que anunciarlo, y no encontrarte en una de ellas sin saber muy bien porqué. En todo caso creo que tuvimos una buena relación personal y estoy contento de haberle conocido. Lo mismo puedo decir de Mustafa, que nos solucionó el tema del hotel en el Cairo aunque demostró un poco de desorganización y poca puntualidad, y sobretodo de Bac, que nos acompaño por la noche y nos enseñó interioridades de la ciudad y de su juventud, creo que realizó un buen trabajo.
En definitiva, que he repetido y lo volvería hacer (sobretodo en marzo), que la companyía de Sheila y Bea ha sido genial, que hemos conocido a gente interesante, nos hemos reído y hemos aprendido y que ha sido un viaje especial. En cuanto a elegir o no Dahab, pues no lo sé, supongo que no, depende de su respuesta a la reclamación por los problemas tenidos, aunque es cierto que como he dicho Abu Simbel de noche compensa cualquier problema, y que no sé si con un mayorísta más grande hubiese ideo mejor.
Ahora cuelgo todas las fotos, pero en breve pondré una selecció de las más interesantes, junto a las de Sheila:

Les Curses més rendibles